El primer engaño es el título de este blog. Mal estaría si una imagen sólo tuviera la interpretación de su autor. Una imagen puede tener tantas interpretaciones como espectadores tenga. Son muy diferentes las motivaciones que han llevado al fotógrafo a crear esa fotografía. Todas en función de su sensibilidad, estado de ánimo y percepción de una situación concreta. El proceso no queda ahí, la imagen se enriquece con cada espectador que la ve, aportándole una nueva realidad que la va llenando de nuevos contenidos. La imagen que acompaña este texto es un detalle de un reflejo del cielo y las cornisas de un grupo de edificios sobre el capó de un coche después de un tormenta. Que hay detrás de esas gotas de agua, de esas forma triangulares, de las nubes que se esfuman y dan paso a un cielo azul. Cada cual puede construir su realidad.

Me gusto la explicación, realmente no se nada de fotografia, pero esta muy padre, por si sola dice muchas cosas!!!
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